Más intolerancia religiosa en Chiapas – México



Por admin
Escrito el 28 Jan 2009 a las4:58pm

Un total de 140 cristianos evangélicos procedentes de 7 parajes del municipio de Zinacantán pasan las noches en un templo en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, por temor a que si regresan a sus hogares puedan sufrir agresiones, luego de que autoridades locales les cortaron el servicio de agua potable y electricidad.

El pasado fin de semana, los evangélicos, entre los que se encuentran niños y mujeres, se plantaron a las afueras del palacio municipal de la capital en Chiapas, en espera de que las autoridades respondieran a sus reclamos de justicia. Fue hasta las 12 de la noche del lunes cuando fueron recibidos por funcionarios menores, quienes llamaron al diálogo a las partes en conflicto.

Al inicio de las negociaciones, los cristianos miembros de la Iglesia Cristiana Pentecostés Independiente, indicaron que autoridades de Zinacantán les exigieron el pago de cuotas para las fiestas católicas de la localidad, a lo que se negaron, ya que no profesan esa religión, por lo que de inmediato les suspendieron el servicio de luz y agua potable.

El grupo cristiano decidió instalarse en un plantón para solucionar el problema, por lo que se iniciaron las mesas de negociación. En un principio, se acordó que los evangélicos deberían pagar las cuotas, pero al inconformarse, los funcionarios debieron redactar un nuevo documento. Sin embargo, las autoridades locales amenazaron con expulsar o agredir a los evangélicos si no pagan sus cooperaciones para las fiestas católicas.

Los evangélicos mencionaron que en el paraje de Pasté hay al menos 36 familias que desde hace 8 años no cuentan con servicio eléctrico y en algunas viviendas falta el agua potable, por órdenes de la misma autoridad, ya que sus habitantes se niegan a participar en los ritos católicos.

Los 140 evangélicos permanecen en el Templo “Jesús es el Camino” en la Ciudad de Tuxtla, en donde reciben comida que miembros de otras congregaciones les llevan, en tanto que servidores públicos tratan de resolver la situación en Zinacantán, donde caciques locales están decididos a exterminar a cualquier Iglesia que no sea católica, según indican los cristianos.

Similares circunstancias padecen evangélicos de otros municipios en Chiapas, como Unión Juárez, Cintalapa, San Juan Chamula, y La Trinitaria, donde les exigen cuotas económicas para permitirles el uso de agua potable, electricidad, e incluso son amenazados con dejarlos fuera de los programas de apoyo gubernamental, con el consentimiento de las autoridades.

VOZ DE LOS MÁRTIRES continúa apoyando a los miemebros de las congregaciones que sufren intolerancia religiosa en varias partes del país.

ATTE. OSCAR MOHA
www.vozdelosmartires.org




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